JARDINES “TRUCHOS”: CUANTOS HAY EN PROVINCIA Y CUÁLES SON LOSRIESGOS DE DEJAR A NUESTROS HIJOS EN LUGARES NO HABILITADOS
- AIEPA

- 31 oct 2025
- 3 Min. de lectura
La Asociación de Institutos de Enseñanza Privada Argentina (AIEPA) manifestó su
profunda preocupación y advierte a las familias que buscan vacantes para el ciclo lectivo
2026, sobre el crecimiento sostenido de espacios que funcionan bajo la apariencia de
jardines de infantes, pero que no cuentan con reconocimiento oficial ni supervisión estatal,
poniendo en riesgo la seguridad, la educación y los derechos de miles de niños y niñas.
Un relevamiento realizado por AIEPA permitió identificar una alarmante cantidad de
jardines ilegales en distintas regiones del territorio bonaerense.
En la zona de La Plata, Brandsen, Magdalena, Berisso, Ensenada y Punta Indio se
detectaron más de 100 espacios truchos, es decir, que no cuentan con los requisitos de
habilitación correspondiente.
En Avellaneda, Lanús y Lomas de Zamora, se registraron al menos 20 jardines ilegales,
cuatro de ellos solo en la localidad de Lanús.
En la zona de Quilmes, Berazategui y Florencio Varela, se identificaron al menos 8
establecimientos sin habilitación educativa.
En relación a zona norte, específicamente en San Martín y Villa Ballester, se detectaron
más de 12 espacios en estas localidades.
AIEPA advierte que muchos de estos lugares atienden a niños y niñas desde el año de edad
hasta los cinco años, incluyendo las salas de 3, 4 y 5 que forman parte de la educación
obligatoria.
“Estos establecimientos no cuentan con personal docente titulado, supervisión
pedagógica ni control estatal, lo que significa que nadie garantiza qué se enseña, cómo se
enseña ni quién lo hace”, explicó Martín Zurita de AIEPA.
Además, la falta de habilitación por parte de DIEGEP implica riesgos concretos en materia
de seguridad edilicia y sanitaria.
Los jardines reconocidos por DIEGEP deben acreditar condiciones edilicias seguras
—salidas de emergencia, instalaciones eléctricas, de gas, potabilidad de agua y limpieza de
tanques, sanitarios adecuados, ventilación, patios seguros— y protocolos ante accidentes o
emergencias médicas.
En los espacios ilegales o no habilitados, esas condiciones no son verificadas ni
controladas, y muchas veces se desconoce la formación o idoneidad del personal a cargo
de los niños.
Vulneración de derechos y falta de responsabilidad institucional.
“El reconocimiento oficial no es una mera formalidad: es la garantía del derecho de
los niños y niñas a recibir educación formal y de calidad”, explicó Zurita.
La advertencia de la entidad coincide con la época del año en que los padres, madres y
responsables de los niños buscan cupos o vacantes para el ingreso al sistema de
educación. Por eso, remarcan en AIEPA, resulta fundamental conocer efectivamente la
condición en que se encuentran los establecimientos.
En los jardines no reconocidos, las trayectorias educativas no son registradas ni válidas en
el sistema oficial, vulnerando derechos fundamentales.
Tampoco existen protocolos de salud, alimentación o cuidado, ni canales institucionales de
intervención ante incidentes.
“En caso de accidentes o irregularidades, las familias quedan indefensas, sin posibilidad de
reclamar ante la Dirección General de Escuelas ni cobertura asegurada”, advirtieron las
autoridades de la entidad que agrupa a más de 4.000 centros de enseñanza privados.
Asimismo, muchos de estos espacios utilizan nombres, logos o cartelería que simulan ser
instituciones oficiales, engañando a las familias y afectando la confianza en la educación
inicial.
Esta situación también genera una competencia desleal hacia los jardines que sí cumplen
con todas las normativas, invierten en infraestructura, seguridad, formación docente y
proyectos pedagógicos.
Desde AIEPA se recuerda que no todos los lugares que se presentan como “jardín” lo son
realmente.
Existen espacios que funcionan solo con habilitación comercial —o incluso sin ella— y que
no son controlados por el Estado ni cuentan con personal docente habilitado.
Solo las instituciones reconocidas por la Dirección General de Escuelas aseguran:
● Personal docente con título habilitante.
● Edificios inspeccionados y seguros.
● Protocolos de salud, higiene y emergencia.
● Proyecto educativo oficial y continuidad pedagógica.
Antes de inscribir a un niño o niña, las familias deben solicitar el número de DIEGEP
o consultar en la página oficial para verificar el reconocimiento del establecimiento.
“Elegir un jardín reconocido no es una formalidad, es una forma de cuidar a sus hijos.
Porque educar también es cuidar, y el cuidado comienza eligiendo con responsabilidad”,
remarcaron desde AIEPA.













